Los instrumentos mucho más potentes con que los astrónomos cuentan en la actualidad, como el espectrógrafo HARPS acoplado al telescopio de 3.6 metros de La Silla, son capaces de detectar planetas de menor tamaño, con masas entre 2 y 10 veces la masa de la Tierra. Estos planetas se denominan super-Tierras ya que son bastante más pesados que nuestro planeta pero no alcanzan la envergadura de Urano y Neptuno (unas 15 masas terrestres).
Las tres super-Tierras localizadas recientemente orbitan una estrella común de masa ligeramente menor a la del Sol localizada a 42 años-luz hacia las constelaciones australes Doradus y Pictor. Los planetas, de 4.2, 6.7 y 9.4 masas terrestres, completan sus órbitas cada 4.3, 9.6 y 20.4 días respectivamente.
Las perturbaciones inducidas por estos planetas en el movimiento estelar son realmente mínimas, pero suficientes para ser detectadas por el HARPS (la masa de los planetas más pequeños es cien mil veces menor que la de la estrella). De hecho, cada planeta imprime a la estrella un movimiento de sólo unos pocos metros por segundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario